Chuao: Historia con aroma a chocolate

Escondido entre las montañas del majestuoso Parque Nacional Henri Pittier, se encuentra Chuao, un mágico pueblo ubicado en la costa del Estado Aragua, Venezuela, al norte del Municipio Santiago Mariño, que posee nada más que el mejor cacao del mundo, con sus más de 400 años de historia, se ha convertido en un paraíso terrenal para sus visitantes.
Chuao, posee unas cristalinas aguas, maravilloso clima y la tranquilidad y seguridad de sus calles no tienen comparación. La amabilidad y conciencia ambiental de sus habitantes es de admirar, puesto que la zona se encuentra en óptimas condiciones de limpieza y no permiten que los turistas la contaminen, es la conciencia que todos deberíamos tener en las distintas zonas del país.

Para trasladarnos a este hermoso pueblo, lo hacemos por el pueblo de Choroní, embarcando una lancha en contacto con el oleaje y la brisa del mar, con una duración aproximada de 30 minutos. Existe otra vía para llegar a Chuao, para los aventureros, un viaje por la montaña de Turmero, su duración varia, puede ser de varias horas o días, puesto que algunos acampan en la zona. Esta ruta era antiguamente utilizada como vía de contacto entre los indígenas del sector de Chuao y los habitantes del Lago Tacarigua, también llamado lago de Valencia.

Esta bella tierra con aroma a chocolate fue originalmente fundada por los indígenas de la familia Caribe, los cuales fueron casi exterminados con la llegada de los Españoles en el siglo XVI, quienes por supuesto tenían un notable interés en la región, por el cacao. En esta época importaban esclavos, en su mayoría del Congo, para trabajar la tierra. Su cacao es famoso desde la época de la colonia, en Europa se cotizaba a altos precios. Luego de que entrara en vigencia la ley de abolición de la esclavitud, muchos se quedaron en el pueblo y en su libertad hicieron de Chuao, su hogar.

El encantador pueblo, es conocido también por sus valores culturales, como los Diablos Danzantes de Chuao, celebrado en vísperas del Corpus Chirsti con una danza, donde sus participantes llegan hasta el patio frente a la iglesia, al son del tambor y al finalizar los habitantes y turistas se reúnen para bailar, esta cofradía lleva más de 300 años. Sus trajes, confeccionados en telas de colores, poseen tres cruces de palma que simbolizan la protección del mal y sus máscaras, de colores, negro, blanco y rojo es lo más importante de su vestimenta.

Entre otros atractivos podemos destacar: La cruz del perdón, ubicada frente a la iglesia, la cual es de madera y data desde los tiempos de la esclavitud, se dice que si un esclavo perseguido llegaba a la cruz y se arrodillaba frente a ella, ya no podía ser castigado.

El árbol de los muertos, ubicado no muy lejos de los sembradíos de cacao, posee aparentemente una rara enfermedad, pues con el paso del tiempo se le han reproducido unas protuberancias en su tronco de diversas formas, pero se dice que estas han salido a medida que fallecía un habitante del pueblo, de allí su nombre.

No menos importante Chuao posee un tesoro oculto, se trata de una majestuosa caída de agua de unos 70 metros de atura conocida como Chorrerón, para llegar a ella es necesario atravesar unos 22 pasos de río, que va desde los menos profundos hasta llegar al de mayor altura, en época de invierno no es recomendable su visita, porque el rio sube su nivel.

No cabe duda que Chuao, es un destino con un encanto natural que no te arrepentirás de visitar, si te adentras en su pueblo, podrás disfrutar de él, de su playa, ríos, su historia, tradiciones, la magia de su cacao y el calor de su gente.

Fundación Cuatropés, “Proyectos para el País Porvenir”, se crea en diciembre de 2016 para promover procesos editoriales, propuestas, estudios, proyectos y documentos que contribuyan a definir al País Porvenir.

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