Efectos de la tecnología en la lectura

Los avances tecnológicos han producido diferentes efectos en el gusto por la lectura en las generaciones jóvenes, debido a que tienen el dominio de una cultura audiovisual y hoy en día existe una avalancha de las nuevas tecnologías que han significado un cambio radical en la historia del conocimiento y sobre todo en el hábito lector de los jóvenes. Pero ¿Puede la lectura ser remplazada por los medios digitales o páginas electrónicas e información digitalizada?.

El presente ensayo esta dirigido a demostrar que hoy más que en cualquier otra época, adquiere importancia en el dominio de la destreza lectora pues ni el internet con sus millones de páginas, ni la emersión de los libros electrónicos en CD rom, especializados o de carácter literario, posibilitan reemplazar el acto de leer.

“He soñado que cuando amanezca el día del juicio y todos se acerquen para recibir su recompensa, los grandes – coronas, laureles, sus nombres tallados de manera indeleble en mármol imperecedero – el Todopoderoso se volverá hacia Pedro y le dirá, no sin cierta envidia, cuando nos vea venir con nuestros libros bajo el brazo Mira esos no necesitan recompensa, no tenemos nada que darles. Ellos han amado la lectura” Virginia Woolf.

Quienes comparten la certeza de la escritora inglesa de los que aman la lectura son privilegiados, no deja de ser importante y llamarnos la atención, de manera que en estos tiempos se plantee el debate de la llegada de una nueva cultura en donde se hace la prerrogativa de lo audiovisual constituye una advertencia para los 18 siglos de primicia de la lecto-Escritura cuando el único contacto con el arte, o el único pasatiempo, era la lectura; leer y escribir se convirtió en la piedra de toque de la participación en el mundo de la cultura, la herramienta indispensable del hombre para la adquisición del conocimiento.

La confusión tiene que ver con que al plantear la controversia se divide de un cierto desconocimiento o subvaloración de la trayectoria de la palabra escrita y de su impacto social, cultural y cognitivo a través de mucho tiempo, lo cual contrasta con la importancia que se le da la reciente aparición de las llamadas Nuevas Tecnologías de la Información cuyo desarrollo, a lo largo de escasos 30 años, ha estado acompañado de cambios continuos en procesos, técnicas y soportes, cambios que, al contrario de lo que ha sucedido con la lectura, amenazan superar en variedad, cantidad y velocidad nuestra capacidad de aprendizaje y de compra de aparatos, programas y accesorios que ofrecen, ahora sí, “ponernos al día”, lo cual, antes que restarle importancia a la lectura, contribuye a relevar que la palabra impresa llegó para quedarse, pues desde el mismo momento de la aparición de la escritura y del consecuente proceso de desciframiento e interpretación, o proceso lector, el hombre se miró a sí mismo, se entendió y relacionó con su mundo de una manera más inteligente dando así inicio al ritual que supone el momento de lectura, ritual que durante miles de años hombres y mujeres de diversas latitudes, edades, razas y condiciones realizan a diario con la admiración y el asombro que siempre produce abrir un libro y enfrentarse a lo desconocido: a lo que está oculto tras la magia de las palabras impresas.

Las Nuevas Tecnologías, y específicamente las Tecnologías de la Información, constituyen, sin lugar a dudas, un gran avance en ese afán del hombre por “saber más”, por dominar el mundo gracias al conocimiento mediado por la imagen que ofrece el televisor o el computador. “Hasta no ver no creer” parece ser el lema que fundamenta la aproximación a la verdad del hombre contemporáneo y es por esto que, aparentemente, “hoy lo que no se ve no es, no existe”. Es esta creencia la que ha llevado a que no sean pocos los que se apresuran a pregonar el ocaso de la lectura y a decretar la muerte del libro, como si los actos de lectura pudieran limitarse a lo textual y más concretamente a los libros tradicionales o como si la imagen por sí sola tuviera la capacidad de integración y revelación de lo escrito y en consecuencia se pudiera proclamar, categóricamente, el triunfo de la visual sobre la palabra y el hombre ahora es caracterizado por el empobrecimiento en su capacidad de entender ya que la televisión y por extensión los medios, que fundamentan su mensaje en lo visual, le anulan los conceptos y con esto su capacidad de abstraer, entender y pensar lo cual tiene como consecuencia un retroceso en la lectura.

Fuente: https://www.gestiopolis.com

Fundación Cuatropés, “Proyectos para el País Porvenir”, se crea en diciembre de 2016 para promover procesos editoriales, propuestas, estudios, proyectos y documentos que contribuyan a definir al País Porvenir.

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