La audacia venezolana demostrada en las experiencias de Tequechongos y Churromanía

Probablemente, una de las cosas que más nos llena el pecho de orgullo a los venezolanos son los logros de nuestros paisanos, pues sabemos lo duro que hay que trabajar para alcanzarlo.

Ser exitoso, en cualquier lugar del mundo, requiere de la superación de una serie de obstáculos que a más de uno pueden desmotivar, pero nada es imposible, y si los venezolanos nos tenemos que caracterizar por algo, sería por estar dispuestos a “echarle pichón” a todo lo que la vida nos presente. Los siguientes dos casos desarrollados a continuación, son claros ejemplos de esta afirmación. ¡No dejes de leerlos!.

Tequechongos, la reinvención del negocio de los tequeños:

Quizás lo único más venezolano que un tequeño sea una arepa, ¿pero a quién engañamos? Venezuela sin los tequeños definitivamente no sería la misma. Sin embargo, la historia de estos pasapalos criollos dio un giro de 180 grados en el 2002, cuando el maracucho Enrique Croes decidió armarse de valor, dar un salto de fe y acabar con la tradición de que los tequeños sólo se comieran en las fiestas o en las casas de familia.

Tequechongos

Este ingeniero industrial desde muy pequeño estaba acostumbrado a trabajar, a hacer dinero y a ahorrarlo, hecho que le traía satisfacción, pues de alguna u otra forma le daba cierta sensación de independencia. Es por esto que Croes, a lo largo de su vida, siempre estaba pendiente de encontrar un producto o servicio que pudiera ofrecer a los demás y que le generara ingresos. Por ejemplo, no faltaba que llegase una visita a su casa para que él se pusiera a su disposición y le ofreciera lavarle el carro por 5 bolívares.

En un principio, sin antes haber culminado su carrera profesional, decidió invertir en un negocio de Taxis, donde a decir verdad, no le fue muy bien desde el punto de vista financiero, pero aún así asegura haber aprendido valiosas lecciones. Esto nos lleva a recalcar que si algo hace a Croes ser quien es, es que no le importa fracasar, ni que lo cuestionen, ni que hablen mal de él, pues cree firmemente en lo que hace y con eso le basta. No necesita la aprobación de la sociedad.

A pesar de los malos ratos que le trajo este negocio, Enrique no parecía estar dispuesto a olvidarse de la idea de emprender. Aún estando en la universidad presenció la inauguración de un centro comercial, y notó que miles de personas iban a visitarlo semanalmente. Este hecho, combinado con la divina receta de tequeños de su familia, le dio la idea que hoy lo llevaría a ser el gran empresario que es. Todo comenzó con un sencillo planteamiento: “si yo vendo en un kiosco de centro comercial esos tequeños que en mi casa todo el mundo disfruta, posiblemente tendré éxito”.

En un principio, no pudo venderlos como había planeado, pues no consiguió un espacio dentro de ese centro comercial, pero aún así guardó ese proyecto en su cabeza por el gran potencial que le encontraba. Tres años después de esto, Croes se alió con uno de sus amigos para dar inicio a ese proyecto que había guardado para sí hace tanto tiempo.

La empresa se dedicó inicialmente a la venta exclusiva de tequeños en el cine; no obstante, al ver la reacción de las personas al comprarlo, al notar lo feliz y satisfechos que estaban, supo que aquella idea que apenas se estaba comenzando a desarrollar, se podía convertir en una oportunidad de negocio increíble, pero para ello había que dedicarle una enorme cantidad de tiempo y recursos. Con esto en mente Enrique comenzó a trabajar a tiempo completo en su negocio y se olvidó de ese concepto de vender sus tequeños a través de un tercero, como lo era el cine.

Poco a poco, gracias a la gran aceptación que tuvieron los pequeños locales de Tequechongos, comenzaron a vender numerosas franquicias, y es así como hoy en día tienen más de 70 tiendas a nivel nacional, y unas cuantas más fuera del país. Definitivamente, gracias a Enrique Croes, los tequeños se sienten más venezolanos que nunca.

Tequechongos

Una vez más queda demostrado lo lejos que puede llegar la mente de un venezolano si tan solo tiene coraje y un poco de persistencia.

Churromanía, la franquicia líder mundial en la venta de churros:

De alguna u otra forma, todo venezolano ha tenido la oportunidad de probar el característico sabor de lo que se conoce como un churro. De hecho, quizás a muchos se les haga difícil olvidar a las numerosas franquicias azules y amarillas que no pueden faltar en ningún centro comercial de Venezuela.

No fue hasta 1997, en Puerto la Cruz, que comenzaría la historia de Churromanía, cuando Ariel Acosta-Rubio decidió hacer tangibles sus sueños junto a su esposa María Alejandra, e inauguraron la primera tienda de lo que hoy se califica como la franquicia de churros más exitosa del mundo, de acuerdo a Hispanize Wire.

Acosta-Rubio, CEO de Churromanía, es un administrador de empresas y economista graduado en la Universidad de Tampa, cuyo objetivo siempre fue llevar el concepto de negocio de McDonald’s a la venta de churros. Hoy en día Churromanía cuenta con 135 establecimientos en 7 países diferentes, 19 de los cuales se encuentran en los Estados Unidos y 65 están distribuidos alrededor de toda Venezuela. Pero Acosta-Rubio no parece tener intenciones de detenerse allí ni mucho menos, pues ha conseguido una de las alianzas estratégicas más valiosas que todo negocio americano puede llegar a tener: una con la empresa Walmart, lo que le permitirá seguir ampliando más y más el legado de los churros.

“Nuestra relación con Walmart ha sido realmente invaluable para hacer posible nuestro crecimiento en Estados Unidos. Esto nos permite llegar a una mayor base de consumidores”, manifestó.

El visionario emprendedor venezolano asegura sentirse orgulloso de ser hispano y tener un negocio del mismo carácter que representa, principalmente, una gran oportunidad de empleos para los hispanos. Además, es un pequeño lugar en el que estas personas puedan sentirse como en casa.

Sin duda, Ariel Acosta-Rubio es mucho más que un “churrero”, como le gusta llamarse a sí mismo en ocasiones, él representa hoy a un visionario agente de cambios que demuestra que la clave del éxito, siempre será la combinación perfecta de la perseverancia, la confianza en uno mismo y la constancia.

Creador de Churromanía

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Fuente: https://www.latiendavenezolana.com/

Fundación Cuatropés, “Proyectos para el País Porvenir”, se crea en diciembre de 2016 para promover procesos editoriales, propuestas, estudios, proyectos y documentos que contribuyan a definir al País Porvenir.

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