Reseña – Por Ramón Bolívar

ELLOS VIVIERON EL EL PAIS PORVENIR
José Antonio Perrella

A continuación mis comentarios a este primer gran esfuerzo tuyo:
1.- Autor e identificación: 

Son reflejados claramente valores de identidad, pertenencia, trabajo, y méritos. Todos ellos posibles de encontrar en una clase media forjada al calor del esfuerzo, el espíritu de superación, y el deseo de dejar una huella positiva en el quehacer social.
2.- Tema, género, estilo: 

El tema central percibido es la Venezuela post Chavez, sus traumas, raíces, un ideal de recuperación de sus devastadoras huellas sobre el país, y de los peligros que se ciernen de no lograr un modelo sostenible de desarrollo.

Como temas secundarios, se encuentra la imperiosa necesidad de recrear valores de trabajo, respeto, ética, y muy importante, la reivindicación de los oficios, y del trabajo en si, como medio que dignifica el esfuerzo de proveer el sustento del quehacer de la gente. Entre otros, es valorado el tiempo (puntualidad), la confianza derivada en la eficiente gestión, sea esta privada o pública. La valoración de la iniciativa privada, como elemento de sustento a ese País Porvenir. Mención especial lo constituye la revalorización de la educación, como concepto de reivindicación y ascenso social.

Todo ello es entretejido en una narrativa divertida, con fuertes toques dramáticos y en ocasiones descriptivos, al punto que resaltan detalles: el buen vestir, los sentimientos, las descripciones físicas de los personajes, la sorpresa. Mostrando así fuertes recursos expresivos y persuasivos empleados a lo largo de la trama. Te recomiendo a este respecto a una autora, Julia Navarro, y entre otros de sus libros “Dime quien soy”.

Las ideas del texto, no obstante, cruzan dos ejes prestos a la polémica y a ulterior discusión: “el paradigma de la gerencia como contrapuesto a lo político” así como “el futuro visto como una expresión lineal del presente”. Ello conlleva a una percepción del “cambio como un ideal”. Algunas bases para lo destacado lo constituyen:

Un futuro que no traduce la existencia de partidos fuertes y dinámicos, sino “sin partidos”, donde por la mayor unanimidad es electo un Presidente.

Un candidato extra partido, cargado de ideas, ideales, pero sin la experiencia de lo público, y de la convivencia pluripartidista, como bases para coadyuvar y amalgamar una gestión política exitosa (Bernand Crick: Acerca de la Política).

Ambos puntos arriba configuran el meollo de la anti política, la misma que causa y ha causado estragos en las sociedades, desde el ocaso del Imperio Romano, hasta el presente.

En cuanto al estilo de la narrativa, mantiene un toque divertido, lleno de sorpresas, generando expectativas de capitulo a capitulo. La interacción entre los personajes de la trama se me semeja bastante al estilo de Gustave Flaubert en Madame Bovary, (confiriéndole intertextualidad) donde a ratos el narrador esta ausente en tercera persona, al rato es primera persona, a rato es de diálogo, a rato es de cuestionamientos o de razonamientos, bien en grupo, bien individuales. En ocasiones, el autor se dirige al lector, entre otros ejemplos, lo que mantiene viva la trama. Es el mismo autor quien se dirige al lector a través de una personalidad ficticia.
Todo ello configura un sin fin de imágenes en el lector, lo cual contribuye al juego al que el autor lo ha invitado a jugar, “idear el futuro sin chavismo”, solo que lo condimenta “sin política”.

3.- Ideología: El estilo divertido de la trama, su capacidad para amarrarnos a su lectura a través de una secuencia de hechos, presentes y pasados, que envuelve la pasión humana, el amor, el desencuentro, el miedo, la familia, la juventud, la autocrítica, los ideales y el deseo de superación, envuelta en ideales de cambio que transfiguran un nuevo país deseado por todos. Ello junto con el rescate del buen gusto, el vestir adecuado, el hablar correcto.
No obstante, ya tema de otro análisis, en el fondo, el mensaje engendra los males que han traído a las democracias a los lodos en los que se encuentra. La anti política, el pensar que solo con buenas ideas y una trayectoria privada exitosa, es posible aflorar el liderazgo que conduce a los cambios deseados. De eso tiene ya el país una experiencia traumática, como también otros tantos en varias geografías. El no reconocimiento de que el progreso social trae consigo la diversidad de intereses, y es precisamente sobre éstos, de donde surgen grupos humanos con insatisfacciones no trasladables horizontalmente en las sociedades, configurando un país dividido en muchos, no en ideas, sino en intereses. Para Venezuela, una buena referencia de lectura la constituye: “10 años después de la pobreza” del grupo de trabajo social de la UCAB. Otro ejemplo lo configura la elección del Pdte. Trump en USA, el cual contó mayoritariamente con el voto blanco protestante, rural, como palanca. O el reciente referéndum para el Brexit en Gran Bretaña. Todos ejemplos de cómo intereses que se amalgaman pueden imponer una realidad impensable a las mayorías, y a su vez configuran retos a la democracia, y de cuya respuesta efectiva, dependerá un futuro cargado de sus virtudes y valores, o el surgimiento de un nuevo ciclo de radicalismos con tintes totalitarios.

Por otra parte, el futuro es lineal en el tiempo del texto, el ayer, convertido en el hoy pero dentro de un ambiente mejorado. Quizás como futuro condimento a nuevas publicaciones, invito a pensar en recrear el futuro sobre los ejes que lo vienen transformado en el planeta: la tecnología. Pensar en lo que representa a la movilidad de clases, al bienestar, a la masificación de la salud y de la educación, al fortalecimiento de valores socialmente aceptados: comunidad; excelencia; individualidad; respeto en la diversidad. La posibilidad de un País Porvenir pasa por recrear la aplicación de tecnologías en todos los ordenes, para reformatear el entorno y el ecosistema social de modo de acelerar transformaciones sociales sin precedentes.

En tal sentido, como referencia, te invito a leer tres libros solo como abrebocas, y de los cuales, conociendo tus inquietudes, estoy seguro de que ya te has topado con ellos:
Crear o Morir – Andrés Oppenheimer.
La Revolución de la Riqueza – Alvin y Heidi Toffler.
Revoluciones Tecnológicas – Carlota Pérez.

Finalmente, me tomo la idea de un Moet-Ice con Yerbabuena!! Solo pensarlo me agua la boca!!

Fue un gusto y un honor me obsequiaras el libro!

Ramón Bolívar